David Valdés

Timbal soprano en «Mlada» (Rimsky-Korsakov).

«Mlada» es una ópera-ballet de Rimsky-Korsakov compuesta entre 1899-1890 y estrenada en 1892. Hoy día apenas se representa, pero el compositor arregló el tercer acto y lo convirtió en el poema sinfónico «Una noche en el monte Triglav». Tampoco esta versión se toca habitualmente, pero nos cabe el consuelo de que se interpreta ligeramente más (ligerísimamente más) que la composición de la que fue extraída (la parte más conocida de esta ópera es la «Procesión de los nobles»).

Portada. M. P. Belaieff. Leipzig, 1911. Dominio público

La parte de timbales incluye una rareza: un “petit timbale” afinado en un Reb agudo (fijaos en la indicación «8ª» -en la ópera se usa la clave de Do en 3ª-). Es, obviamente, una nota muy aguda para un timbal de tamaño «normal», por lo que necesitamos un instrumento de pequeñas dimensiones para poder tocar ese registro extremo.

Mlada soprano timpano
Parte de timbales. M.P. Belaieff. Leipzig, 1911. Dominio público

La escritura nos recuerda forzosamente a la caja del 3º movimiento de «Scheherezade» (especialmente en el número 42, donde acompañamos una melodía de claro carácter oriental tocada por el oboe y la flauta y con, EXACTAMENTE, la misma anacrusa de dos corcheas. No es nada extraño que ambas obras se parezcan, pues «Scheherezade» se estrenó en 1888, justo antes que la obra que nos ocupa).

 

La peculiaridad de esta parte de “petit timbale” es que Korsakov no la escribió por capricho ni usó algún raro instrumento disponible únicamente en algún teatro en concreto (como ocurrió, por ejemplo, con el xilófono de teclado en «El castillo de Barbazul», de Bartok). Rimsky encargó fabricar uno para asegurarse de la disponibilidad del mismo cada vez que su obra se tocara. Todo esto está documentado en su celebérrimo «Tratado de orquestación»:

Página 30 de la edición de 1922 en inglés del "Tratado de orquestación". Dominio público

Hablando del rango de los timbales, Korsakov incluye esta nota donde comenta: «Para mi ópera-ballet Mlada se fabricó un magnífico timbal de tamaño muy pequeño; este instrumento daba el Re bemol de la cuarta octava». Nadie mejor que el propio compositor para explicarnos el origen de este instrumento. Quedaos con la información “de tamaño muy pequeño”, pues veremos que así era.

 

Para empezar a situarnos en el hilo argumental por el que discurrirá este artículo, debemos saber que Fiódor Stravinsky (padre de Igor) cantó la parte de Mstivoy (el rol principal) en el estreno de “Mlada”. Aquí lo vemos en en una foto promocional:

Dominio público

Fiódor Stravinsky murió en 1902, el mismo año en que su hijo visitó por primera vez a Rimsky-Korsakov en Heidelberg para mostrarle algunas de sus composiciones. Desde este año, harto de sus estudios de Derecho, y hasta 1908, cuando muere el maestro, Stravinsky estudió composición con él (más asiduamente desde 1905).

 

Korsakov no era un extraño en casa de los Stravinsky (y viceversa), pues es sabido que el cabeza de familia estrenó muchos roles de las óperas de Rimsky, por lo que el compositor en ciernes ya tenía familiaridad con el viejo maestro.

 

Debido a una estupenda relación previa entre ambas familias, entre Korsakov y Stravinsky se forjó algo mucho más fuerte que un mero vínculo profesor/alumno: fue una tutoría paterno/filial, en la que Rimsky llegó a ejercer casi de padre, pues Stravinsky perdió al suyo a los 20 años. Fue una relación de respeto mutuo y familiar. Stravinsky escribió, incluso, una cantata para celebrar el 60 cumpleaños del maestro, estrenándose en casa de este último.

Stravinsky en el salón de Rimsky-Korsakov. Foto tomada en 1908, muy poco antes de la muerte de este último. Fue publicada en un periódico ruso

Hasta aquí todas las certezas. Comienzan ahora muchos indicios que no puedo probar («No tengo pruebas pero tampoco dudas»). Todo lo que sigue es circunstancial y no me permite asegurar al 100% la conclusión a la que llego, pero todo parece encajar.

 

Me atrevo a asegurar que, fruto de esa buena relación entre Stravinsky y Korsakov, este último le regaló a su discípulo el “petit timbale” que se fabricó expresamente para «Mlada».

 

Stravinsky viajó por primera vez fuera de Rusia en 1910 para el estreno de «El pájaro de fuego». Mantuvo su domicilio en San Petersburgo (y la queridísima residencia de verano en Ustilug), pero los estrenos de sus ballets «Petrouschka» y «La consagración de la primavera» hicieron que viajara constantemente por Europa. Es en julio de 1914, intuyendo el inicio de la 1ª Guerra Mundial, que Stravinsky viaja a Ustilug para recoger cuantos efectos personales, documentos y partituras pudo. Esta es una de las posibles ocasiones en que el «petit timbale» regalado por Korsakov sale de Rusia (quizá ya hubiera salido antes… ¿Puede que para el estreno de “La Consagración de la Primavera”?). De ahí, se muda con su familia a la neutral Suiza (su mujer ya había estado allí en un sanatorio para curarse de tuberculosis).

 

Entre 1914 y 1920 vivió en las ciudades de Clarens y Morgues. Fue en esta última donde compuso «Historia del soldado». Ya en esta época Stravinsky contaba con una importante colección de instrumentos de percusión. En 1915 tenía un cimbalón con el que escribió «Renard». Charles-Ferdinand Ramuz (libretista de «Historia del soldado») atestigua que la habitación azul de la maison Bornard que daba al jardín estaba llena de instrumentos de percusión, y menciona expresamente un timbal (“Souvenirs sur Igor Stravinsky”). Stravinsky también compró varios instrumentos en una tienda de Lausanne («Exposiciones y desarrollos», de Robert Craft), y pasaba casi más tiempo aprendiendo a tocarlos que componiendo («Retrospectivas y conclusiones», también de Robert Craft). Además, eran instrumentos de calidad, pues Ansermet (director encargado del estreno de «Historia») le pidió que llevara su propio bombo y plato a los ensayos, pues los instrumentos que le habían proporcionado al grupo de cámara eran claramente inferiores (“Stravinsky in Pictures and Documents”, de Robert Craft). Al final de sus años en Suiza, su colección incluía un número considerable de instrumentos de percusión («Exposiciones y desarrollos»).

 

La revolución bolchevique de 1917 no ayudó a que el compositor volviera a su tierra natal tras la guerra (solo hizo una visita relámpago a la entonces URSS en 1962 coincidiendo con su 80 cumpleaños). Es por eso que, en 1920, se muda a Francia (dio tumbos por el país antes de asentarse definitivamente en la capital. Por increíble que parezca, Coco Chanel aparece brevemente en este periodo). Es en este punto donde sí podemos encontrar evidencia irrefutable de que Stravinsky poseía un «petit timbale». Para hacer la mudanza desde Morges a París, el compositor contó con los servicios de la empresa de mudanzas Sauvin (compañía que todavía hoy existe y con la que me he puesto en contacto), lo cual queda acreditado en «Stravinsky in the Twenties» y en «Stravinsky in Pictures and Documents»). Como la única queja del compositor fue la pérdida de su bicicleta, podemos asumir que los instrumentos llegaron sin problemas.

 

Efectivamente, a principios de abril de 1921, la compañía Pleyel cedió a Stravinsky un estudio en el número 24 de la Rue de Rochechouart (contiguo a la histórica Sala Pleyel, hoy día en Faubourg Saint-Honoré), donde quedaron debidamente instalados sus instrumentos de percusión. Algunos de ellos se pueden ver en fotos tomadas por Vera de Bosset (amante y futura esposa de Stravinsky. Fue este triángulo amoroso el que hizo que asentarse en Francia no fuera fácil, pues el compositor no quería que su familia y su amante conincidieran. Su familia permanecía en Biarritz y él vivía en París encima de la fábrica/taller de pianos -fijaos lo alejadas que están ambas ciudades-). Poca cosa se puede ver: algún triángulo, una caja, un plato… No es hasta 1929 que Boris Lipnitzki realizó una sesión fotográfica profesional en el estudio Pleyel. En ella podemos ver muchos de los instrumentos de percusión propiedad de Stravinsky (algunos de ellos son los que usó mientras componía «Historia del soldado»; puede que, incluso, fueran usados en el estreno. Si queréis saber más al respecto, haceos con mi edición crítica). Aquí están:

Stravinsky percussion studio Pleyel
Stravinsky en el estudio Pleyel. Boris Lipnitzki, 1929 © Roger-Viollet

He decidido mantener a baja resolución la foto y con las marcas de agua por una cuestión de derechos de autor y porque, para poder usarla en mi edición crítica de «Historia del soldado», he tenido que pagar una nada despreciable cantidad de dinero. Podéis verla a resolución completa en mi libro.

 

En la estantería superior, el tercer instrumento por la izquierda es, claramente, un timbal de pequeño tamaño (muy pequeño tamaño, tal y como lo describió Rimsky-Korsakov en su tratado):

small kettledrum Mlada

Podemos ver las llaves con forma de grifo (en número de cinco), el parche montado sobre el contra-aro, la caldera y su diminuto tamaño (si lo comparáis con la caja que tiene a su izquierda, podemos deducir que no mediría más de 14 pulgadas. Comparado con el bombo a su derecha, es claramente mucho más pequeño). Si a eso le añadimos el hecho de que solo hay un timbal (cuando el uso de estos instrumentos es siempre en pareja), se refuerza la “unicidad” de este instrumento y su uso como un “extra” para añadir a un set convencional (para el pasaje agudo de «Mlada»). Claramente, este solitario “timbal petite” no era parte de un juego de dos para tocar las habituales tónica y dominante.

 

Rimsky -Korsakov solo usó el timbal soprano en «Mlada». ¿Incluyó Stravinsky este instrumento en alguna de sus obras? Sí. En «La consagración de la primavera» hay un «petit timbale» (Si natural) en «Jeu du rapt», «Jeu des cités rivales», «Évocation des ancêtres» y «Danse sacrale» (Si bemol). Además, el marco temporal de la composición de «La consagración» está próximo a la muerte de Rimsky-Korsakov (1908), por no decir que «Mlada» y «La consagración» comparten un argumento basado en temas paganos (eslavos en el caso de la primera, rusos en el de la segunda). Para mí, el que ambas obras compartan tema pagano y que en ambas se use un timbal agudo probaría que Stravinsky usó (o al menos lo inspiró durante el proceso compositivo) el instrumento que le habría regalado su maestro y mentor. Como veis, no sería la primera vez que Stravinsky habría cedido sus propios instrumentos para poder tocar sus obras: ¿quizá el “petit timbale” para el estreno de «La Consagración»?, ¿quizá el bombo y los platos como le pidió por carta Ansermet para los ensayos y estreno de «Historia»?, ¿quizá el cimbalón para el de «Renard»? Nada seguro, solo suposiciones…

 

También escribió un Si bemol agudo en «Agon», pero esta obra ya fue compuesta en EE.UU. Fijaos que todas las obras en las que Stravinsky usó un «petit timbale» fueron ballets, igual que Korsakov en «Mlada».

 

Stravinsky se mudó a EE.UU. en 1939, poco antes de que empezara la 2ª Guerra Mundial (parece que tenía buen olfato para oler los conflictos internacionales…), pero esta vez viajó más ligero de equipaje: dejó a su sobrina Ira Belline (Irina Grigorievna Beliankina) a cargo de sus instrumentos de percusión, quedándose estos en París. Su sobrina emigró a Tánger en algún momento indeterminado (ninguno de los libros que he consultado especifican cuándo y las búsquedas en internet tampoco dan resultados, pero lo más probable es que lo hiciera poco después de que empezara la guerra). Desgraciadamente, y esto sí está documentado por Robert Kraft, se pierde la pista de estos instrumentos en 1945 y no se ha vuelto a saber de ellos («Stravinsky in Pictures and Documents»). Me temo, por tanto, que nunca llegaremos a saber la verdad al 100% sobre este asunto. 

 

Un resumen: bien en vida de Rimsky-Korsakov, bien como un regalo de la familia tras fallecer este, el “petit timbale” de “Mlada” pasa a ser propiedad de Stravinsky. En 1920 el timbal llega a París (habiendo pasado antes por el exilio suizo) junto con el resto de su colección de instrumentos. De 1929 tenemos pruebas gráficas irrefutables de que Stravinsky, efectivamente, poseía un timbal de muy pequeño tamaño guardado en el estudio Pleyel. En 1939 emigra a EE.UU. dejando toda su colección al cargo de su sobrina y, en 1945, esta desaparece.

 

¿Qué pensáis vosotros?, ¿podría ser ese “petit timbale” que Stravinsky tenía en el estudio Pleyel de París el mismo que encargó Rimsky-Korsakov para «Mlada»? Me gustaría pensar que sí, y que fue un regalo de Korsakov a su estimado alumno, pero creo que nunca llegaremos a tener una respuesta definitiva (ya sea esta afirmativa o negativa…). Se queda todo en suposiciones.

 

Estad atentos a las actualizaciones, pues me gustaría grabar esta parte con mis propios timbales soprano.

 

 

…et in Arcadia ego.

© David Valdés