David Valdés

Timbales: la disposición alemana.

En esta entrada hablaremos de por qué los timbaleros alemanes, holandeses y centroeuropeos en general colocan sus instrumentos de la forma en que lo hacen.
Timbales tipo "Dresde" Adams. © Adams
Timbales tipo "Dresde" Adams. © Adams

La forma “habitual” de colocar los timbales es situando el grave a la izquierda, ascendiendo hasta tener el más agudo a la derecha. Esta disposición se utiliza en España, Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos…

© Pearl drums

La forma en que colocan los timbales en Alemania, Holanda y otros países centroeuropeos es al revés, con el grave a la derecha y el agudo a la izquierda:

© Pearl drums
Sobre el origen del timbal grave a la derecha hay varias teorías:
 
1.- Se dice que los timbales eran tocados, en ciertas ocasiones, por contrabajistas. Como sabemos, la cuerda grave del contrabajo se encuentra a la derecha del intérprete y, por tanto, a un contrabajista que pasase a tocar los timbales le resultaría muy natural colocar el timbal grave a la derecha.
© Depositphotos
Esta teoría tiene muy poco fundamento. Como sabemos, los timbaleros y trompetistas estaban asociados en poderosísimas “guildas” (gremios), donde los conocimientos se transmitían de forma muy secretista de maestro a aprendiz. Sólo los iniciados podían desempeñar la profesión y había fuertes castigos y multas para quien enseñara a músicos no pertenecientes a la “guilda”. Este secretismo y tradición oral hace que conozcamos, lamentablemente, muy poco sobre las técnicas de la época (apenas existe información escrita). Por esto, es impensable que un contrabajista (al menos en una época temprana aún dominada por el gremio) se pusiera a tocar los timbales sin despertar la ira de la “guilda” local, así que esta opción queda descartada.
 
Sí ha ocurrido en épocas como el clasicismo que instrumentistas de cuerda han tocado los timbales. El ejemplo más claro es Ignaz Manker, timbalero de Beethoven con formación como violonchelista. El violonchelo también tiene la cuerda más grave a la derecha, pero violonchelistas los ha habido en toda Europa, y si esto fuera una explicación, todos los instrumentistas de cuerda que hubieran pasado a tocar los timbales habrían colocado el grave a la derecha, pero esto jamás ha sido así, luego la explicación del timbal grave a la derecha tratando de asociarlo con las cuerdas del contrabajo o el violonchelo no se sostiene.
 
2.- Otra razón que trata de explicar esta disposición es que, siendo diestra la mayor parte de la población, los timbaleros quisieran tocar la tónica con su mano derecha (la mano fuerte).
 
Esto valdría si los timbales estuvieran afinados en un intervalo de 5ª, pues la tónica quedaría a la derecha:

Pero este argumento también es erróneo, pues, los timbales se afinaban en un intervalo de 4ª y no de 5ª (pensemos, por ejemplo, en todo lo que escribieron Bach, Haendel, Mozart… ). La tónica siempre se tocaba en el agudo y no podía ser percutida con la derecha:

En cualquier caso, la mayoría de la población mundial es diestra. Si tocar con la mano “fuerte” (la derecha) fuera una explicación para tocar el timbal grande con esa mano, en toda Europa se habría llegado a esa solución de manera natural, pero es evidente que no ha sido así, luego la explicación de la mano “fuerte” tampoco tiene sentido.
 
3.- Como sabéis, los timbales, junto con las trompetas, siempre estuvieron asociados a la caballería (y como dije en anteriores entradas, las cajas, junto con los pífanos, a la infantería). Los timbales se montaban (se montan) por pares sobre la grupa del animal.
 
Es importante saber que los soldados de caballería siempre usaron sables, espadas y demás armas blancas. Ese arma se utilizaba con la mano derecha y se colgaba del lado izquierdo para poder desenvainar cómodamente. Probad a desenfundar con la mano derecha una espada imaginaria que cuelga de vuestro costado derecho y veréis que es muy incómodo. Probad ahora a desenvainar con vuestra mano derecha una espada imaginaria que pende de vuestro costado izquierdo. Es pan comido… 
© Dreamstime

Toda la iconografía y documentos muestran que, independientemente de la época, el país o las evoluciones tecnológicas, la espada se ha llevado SIEMPRE colgada del costado izquierdo para poder desenvainar con la derecha.

"Dragones austriacos" (Louis Charles Bombled).

Que la espada penda del lado izquierdo es importante, porque eso determina por dónde se monta el caballo. Para que el sable no moleste, golpee al caballo o se caiga al subir a la grupa del animal, los caballos se montan SIEMPRE por su lado izquierdo. Aunque hoy en día se monte a caballo sin sable, la costumbre se ha mantenido (heredada, por supuesto, del mundo militar). Aquí tenéis unos vídeos que lo prueban.

Ahora que ya sabemos que el caballo se monta por su lado izquierdo, ¿cuál sería la colocación lógica de un par de timbales sobre su grupa? Evidentemente, si voy a montar por el lado izquierdo, la solución más inteligente y práctica es colocar el timbal pequeño a la izquierda para que moleste lo menos posible al montar. Por eso, el timbal grande (el grave) quedaría a la derecha del animal.

 

Cuando los timbales “bajaron” del caballo a la orquesta conservaron la disposición con el grave a la derecha, tradición que se ha mantenido en Alemania, Holanda, Austria, Hungría, Suiza… Esta es la razón (y no otra) que explica el porqué de la colocación centroeuropea.

ACTUALIZACIÓN
 
 
A pesar de que consideraba la explicación relacionada con la caballería la más lógica y plausible, la iconografía se empeñaba en desmontar mis ideas. Yo trataba de forzar mis argumentos, pero la realidad se mostraba tozuda y me llevaba la contraria: las caballerías de diferentes países han usado indistintamente una colocación u otra (y solo hay dos posibilidades, así que tampoco hay mucho misterio).
 
No fue hasta que me topé con la realidad (que desconocía) que vi las cosas claras. Carl David Östenberg es un percusionista danés que hizo el servicio militar en una banda militar tocando los timbales a caballo. En un hilo de Facebook comentó lo lógico: el timbalero monta el caballo (siempre por la izquierda por la cuestión ya comentada del sable, claro) y, una vez a lomos del animal, se colocan los timbales sobre su grupa. Es decir, los timbaleros hemos estado opinando sin saber (cosa, por otra parte, bastante habitual en general) y hemos dado por supuesto que los timbaleros montaban a caballo con los timbales ya colocados sobre la grupa del animal, y esto no ha sido cierto nunca. ¿Por qué? porque, evidentemente, montar un caballo que ya tiene colocados los timbales no es práctico. Ha tenido que ser alguien con la experiencia adecuada el que nos ha sacado de un error que nos empeñábamos en perpetuar sin tener el conocimiento adecuado.
 
Esto es muy habitual y es una falacia de manual. Durante mucho tiempo hemos amoldado y forzado nuestros argumentos para que la conclusión sea la deseada. Ignorábamos el método científico porque queríamos que la respuesta fuera la que queríamos, y retorcíamos los argumentos para que así fuera. Presuponíamos sin demostrar, por falta de conocimiento, luego la primera premisa del razonamiento (los timbales ya estaban sobre el caballo antes que el timbalero) ya era falsa, lo que nos llevaba a una conclusión también falsa (como no podía ser de otra manera).
 
Hemos construido una conclusión falsa porque dábamos por hecho, a priori, un argumento falso (timbales sobre el animal antes de que monte el timbalero). Cuando encontrábamos iconografía que lo desmontaba nos empeñábamos en achacarlo a un error o licencia artística, pero hay tanta iconografía de timbaleros a caballo con el timbal grave a la izquierda que empeñarnos en que “todos los demás están equivocados y yo tengo la razón” ya no cuela. Ignorar las pruebas es parte de esa falacia en la que forzamos los argumentos para llegar a la conclusión deseada, no la correcta.  Cuando alguien que tiene la experiencia nos dice que eso no es así, que los timbales se subían al caballo con el timbalero ya montado, todos los argumentos mantenidos con falta de conocimiento se caen por su propio peso.
 
En la siguiente foto se puede ver al timbalero de la Guardia Republicana francesa. El timbalero ya está a caballo y se ve claramente cómo un ayudante coloca los timbales sobre el animal DESPUÉS de que el jinete haya montado. Esto ha sido así SIEMPRE en todas la caballerías europeas y, una vez sabido , es de toda lógica. Montar con los timbales ya sobre el caballo es una estupidez incómoda y nada práctica. Solo teníamos que saberlo.
Guardia Republicana. Francia. © Jean-Léo Dugast.

Saber que los timbales se suben al animal DESPUÉS de que haya montado el timbalero hace que colocar uno u otro a uno u otro lado sea irrelevante. Cada caballería adoptó su estilo, colocando el timbal grave a a izquierda o derecha, por una simple cuestión de comodidad, gusto , tradición, azar…, pero nunca explicado por la cuestión de montar, pues ya sabemos que primero monta el jinete y, después, los timbales.

 

Las caballerías del Reino Unido, Francia, Italia, Suecia, Rusia, España…, colocaron (vete tú a saber por qué, pero estoy seguro que no es ninguna cuestión sesuda) el timbal grave a la izquierda. Otras caballerías lo colocaron a la derecha. Que no se haya llegado de forma natural a una solución común quiere decir que colocar un timbal u otro a uno u otro lado es irrelevante y no tiene importancia ninguna, pues todas la caballerías han transmitido órdenes y hecho música de una u otra manera sin problema ninguno.

 

Por supuesto, hace siglos, cuando una caballería decidió, vete a saber por qué, colocar el timbal grave a la izquierda o a la derecha, mantuvo esa disposición en concreto para siempre. De esa manera las ordenanzas y los toques se podían mantener de forma homogénea en el tiempo.

 

Diferentes caballerías llegaron a diferentes soluciones, y todas ellas fueron válidas. No podemos forzar una única explicación forzando un apriorismo, porque si esa explicación fuera la única válida, todas las caballerías hubieran llegado a esa misma explicación de manera natural, y vemos que no ha sido así.

 

Por tanto, colocar uno u otro a la izquierda es solo una cuestión de gusto o de la tradición de esa caballería en concreto. Hay muchos ejemplos de timbales graves a la izquierda, con lo que podemos empezar a sospechar que estamos ante una discusión bizantina.

Periodo napoleónico. Autor y fecha desconocidos.
Juramento de San Jorge. Timbal de los Dragones Voluntarios. Bruselas. 1789
Regimiento de Dragones nº 19. Francia. 1913
Coracero de Su Majestad la Emperatriz. Rusia.
Coracero de Su Majestad la Emperatriz. Rusia.
"A novelty in military kettle-drums". Revista "Ilustrated Sporting and Dramatic News". 17 de febrero de 1877. Reino Unido.
Leibgarde Husaren Regiment. 4ª brigada. Prusia.
The Household´s Cavalry band. Reino Unido.
The Household´s Cavalry band. Reino Unido.
Banda a caballo de la Guardia Real. España.
Banda a caballo de la Guardia Real. España.
Fanfarria a caballo del 4º Regimiento de Carabineros. Italia.
Banda de húsares a caballo. Polonia. © Marek Kalisinski
Real banda a caballo. Suecia.
Procession du Car d´Or. Bélgica.

Como veis, son muchísimos los casos en que el timbal grave se coloca a la izquierda. Por ello, cambio de opinión y creo que la colocación de los timbales es una mera cuestión de preferencia.

 

Discutir para tratar de encontrar una única respuesta es inútil, pues hemos visto que, a lo largo de los siglos, diferentes caballerías han montado los timbales de maneras diversas y todas ellas han hecho música sin problemas, exactamente igual que se hace hoy en día. Que no haya una única manera de montar los timbales prueba que no puede haber una única justificación para montarlos de una u otra forma, pues todas son válidas. Dejemos, pues, de hablar del sexo de los ángeles y hagamos música.

 

 

…et in Arcadia ego.

© David Valdés