Si habéis tocado repertorio francés, es seguro que os habéis encontrado con la indicación “mailloche”. Aunque hoy día tendemos a usar una limitada variedad de mazas en el bombo, conviene conocer esta baqueta para así enriquecer nuestro “arsenal” y, por tanto las posibilidades expresivas y tímbricas.
Como siempre, no hay nada mejor que recurrir a los manuales y tratados antiguos. En este caso, a Méthode Elémentaire de Timbales, de Charles de Sivry:
Si queréis conocer más sobre este autor, veréis que es muy difícil encontrar información sobre él. El anterior enlace a la Wikipedia es lo más completo que he encontrado; a partir de ahí, todo son sombras.
Respecto al tratado, no se proporciona una fecha de publicación o copyright, pero tenemos una pista en el prefacio: el autor lo firma en París en mayo de 1880.
No recuerdo dónde conseguí mi copia, pero ahora no aparece ni una sola referencia a él en todo internet. Parece que tengo un ejemplar extremadamente raro.
Lo bueno de este librito (son solo 20 páginas) es que incluye información sobre otros instrumentos de percusión (caja, bombo, platos, pandereta, castañuelas, xilófono, tambor de Provenza, triángulo, látigo, cascabeles, tam-tam, cañón, pabellón turco, crótalos y sistro). Por supuesto, tal cantidad de cacharrería en apenas 20 páginas da para muy poco pero, a pesar de ello, contiene información muy interesante.
En el capítulo 26, dedicado al bombo, encontramos una descripción muy precisa de una mailloche:
El mazo, de unos 25 centímetros de largo, consta de un mango macizo y una cabeza redonda, todo ello de madera torneada y de una sola pieza. La cabeza está cubierta con una funda de piel de venado rellena de estopa.
Esa “piel de venado” se refiere, claramente, a la piel de gamuza (“chamois”, rupicapra rupicapra).
No andaba yo nada desencaminado cuando investigué sobre las baquetas que Stravinsky usó en “Historia del soldado”. Tratando de reproducir los modelos históricos originales, recreé una mailloche exactamente igual a la descrita por Sivry.
Los mangos que uso son de nogal (hickory), ligeramente afilados hacia la punta, con la bola también de madera. Actualmente hago dos versiones: una recubierta solo con gamuza (ataque más claro, mucho sonido de impacto) y otra usando muletón y gamuza (ataque más amortiguado y sonido más redondo).
Es un timbre y carácter muy adecuado para el repertorio del s. XIX, en el que los bombos eran más pequeños, con parches de piel y todavía muy influidos por el davul tanto en carácter y sonido como en la técnica.
Ved que es el tipo de maza usada en tiempos de Rossini.
En esta caricatura que critica el uso excesivo de la percusión, se observa clarísimamente el uso de una mailloche en la mano derecha del ejecutante y de un rute en la izquierda, como era costumbre.
Una maza que no debe faltar en nuestra “paleta”. Si queréis una, yo os la puedo propocionar en este ENLACE.
…et in Arcadia ego.
© David Valdés